lunes, 24 de marzo de 2014

travesuras

Para la realización de este proyecto era necesario contar con una planeación previa a la actividad, después de repartir las tareas me vi encargada junto con otros de mis compañeros primero de ayudar a separar y contar la cantidad total de jugetes recolectados al final de lo que fueron dos semanas de colecta. Después se me asigno al área de comida en donde junto a otros de mis compañeroscontamos la cantidad de jugos que teníamos al igual que los sandwiches preparados y tuve que idear una forma de almacenarlos.
     Posterior a esta preparación llegamos al TEC el sábado alrededor de las 7:00 am, una vez ahí junto a mis compañeros de Nautilus planificamos las actividades, seleccionamos las canciones y los premios que se otrgarían al final de cada actividad. También me toco asignar las personas que írian por los niños al camión y jugarían un rato con ellos antes de llevarlos al área en dónde les correspondía estar. Debido a mi experiencia previa mis compañeros recurrian a mi para preguntarme sobre las canciones, las actividaes y dudas que surgían.
     Cuando los niños llegaron todos estabamos muy emocionados y fue realmente interesante no solo estar con ellos y animarlos sino también estar en la organización y preparación del material necesario. De la misma manera cuando una niña tuvo un pequeña caída por contar con conocimientos de primeros auxilios fui la primera en llegar con ella y acompañarla hasta que llegara el paramédico. Esta fue una experiencia nueva para mi pues nunca había tenído la oportunidad de acompañar a un herido mientras se esperaba a los paramédicos.
     Aunque fue una actividad que disfruté mucho también me canse de la misma forma. Me di cuenta que planear actividades con personas que no tienen la misma mentalidad que tu es complicado y más cuando cada quien tiene sus gustos y experiencias previas. Aún así creo que aprendí mucho sobre esta actividad y logré convivir con mis compañeros de una forma diferente a la cual estamos acostumbrados.








jueves, 20 de marzo de 2014

Capamento Oaxaca

A lo largo de este viaje estudiantil tuvimos la oportunidad de conocer diferentes lugares tradicionales de la ciudad de Oaxaca, conocimos Monte Alban y tuvimos la oportunidad de escuchar tanto la historia de ese lugar como las leyendas de los habitantes de la región. Conocimos la tan importante tradición de la Guelaguetza cuando un grupo de danzantes conformados por maestros jubilados realizaron una representación de esta tradicional festividad. Los danzantes nos invitaron a bailar con el ellos al final de su presentación e incluso nos regalaron una piña que es parte fundamental del baile. También nos llevaron a conocer el taller de un artista que emplea todos los recursos naturales de la región como es la grana cochinilla, esta era utilizada por nuestros antepasados para crear murales y decorar sus construcciones. Al llegar al taller tuvimos la oportunidad de utilizar papel reciclado y diferentes tipos de materiales para crear una pieza de arte como las que realizan los chicos del proyecto de arte implementado en esa comunidad. A lo largo del viaje llegamos a conocer la cultura, las condiciones en las que se encuentran tanto los museos, lugares tradicionales y las personas que habitan estos lugares y la ciudad. Fue bastante sorprendente enterarme de que no había fondos para cuidar y rescatar las tradiciones y lenguas indígenas de esta ciudad. Entender que la falta de apoyo a todas estas familias que aun hablan alguna lengua indígena las ha llevado a no contar con educación y finalmente a la perdida de su cultura por intentar encajar en una sociedad que no les permite mantener sus raíces y tener acceso a todos los derechos que le corresponden a los ciudadanos de la ciudad. La gastronomía, las danzas, el arte, los lugares y tradiciones son algo que se ha heredado a lo largo de los años principalmente de manera oral y al perder una lengua indígena perderíamos muchas partes fundamentales de la cultura y por lo mismo de nuestra historia.
  Al final de nuestro campamento se nos presentó la opción de escribir una carta solicitando apoyo a las diferentes tradiciones y lenguas habladas en la ciudad de Oaxaca, fue algo que nos interesó a todos pues después de haber pasado un fin de semana completo conociendo y apreciando una ciudad tan rica en tradiciones y cultura era impensable la idea de que en algunos años estas tradiciones pudieran desaparecer por la falta de interés prestada por parte de los gobernantes. Creo que gracias a esto comprendí que aunque es importante globalizarnos y crear fundamentos para la comunicación entre todos los países del mundo no debe de ser esta la razón por la cual perdamos nuestra identidad y las cosas que nos convierten en una cultura única y rica tanto en tradiciones como en lenguas.