Durante esta segunda visita a Doctor Sonrisas las cosas fueron mucho
mas divertidas y fáciles, ya conocíamos mejor a los niños, sabíamos que le
gustaba hacer a cada quien y como tratarlos para que participaran en las
actividades, durante esta sesión no hicimos tantas actividades físicas con
ellos pues estaban viendo una película al principio pero luego ayudamos a las
maestras y les hacíamos preguntas para ver su compresión sobre lo que habían
visto, jugamos a la pelota un rato y después descubrimos que les encanta
bailar, Mario y yo bailamos y le prometí que la siguiente semana la actividad
iba a ser un baile grupal.
Este
dia lo aprovechamos también para preguntar bien sobre las características
especiales de cada niño y que eran capaces de hacer, pregunté que podían hacer
todos y que actividades solo podían hacer los mas funcionales, averigüe que
eles encanta bailar y cantar, armar rompecabezas, escuchar cuentos, pintar y
hacer bolitas de papel, se nos ocurrieron a mi equipo del miércoles y a mi
varias actividades que podemos hacer con ellos y las discutimos con sus
cuidadoras para ver que estuvieran en orden y que fueran cosas que podían hacer
todos y en las que no existieran riesgos para ninguno.
Al
final de nuestra estadía las cuidadoras nos platicaron de los niños que se
convulsionan y que hacer en caso de que esto suceda. Esto de cierta forma me
hizo darme cuenta que tenemos que ser muy cuidadosos y responsables de los
chicos, que aunque algunos sean adultos son como pequeños niños, me di cuenta
del regalo que es que yo pueda hacer todas las cosas que hago hoy en dia y el
poder cuidarme sola en casi todos los aspectos. Me hizo sentir muy bien saber
que alguien dependía de mis cuidados y que en efecto se acordaban de nosotros y
en cuanto llegamos nos abrazaron, sentí la responsabilidad de estar ahí para
ellos, de ser una especie de familia y poder darles un rato de atención cada
semana y que sientan que no están solos, hacerlos reír o bailar, todas estas
cosas no me cuestan nada y me dan mucho a cambio. Estas son las cosas que te
hacen crecer como persona, no las cosas materiales ni las calificaciones, sino
poner de tu parte y ayudar a los que no pueden o no tienen lo mismo que tu, dar
de ti a alguien que no te puede dar nada de regreso, aunque ellos me dan muchas
cosas, pero sobre todo me impresiona su felicidad, cariño y la forma en la que
se emocionan por las pequeñas cosas, simplemente me recuerdan lo que realmente
es importante.









